Estoy en la biblioteca escolar distante 12 cuadras de casa me saco el traje que me protege de la lluvia acida ahora entiendo a los astronautas me bajo 400 gramos con solo caminar 12 cuadras con este traje como verán el sueldo sigue siendo igual no me alcanza para comprarme un coche.
Algo mejoro de mi época de estudiantes, ahora las bibliotecólogas, están unidas activamente en un colegio que vela por sus necesidades: hace 10 años ya. Tenemos obra social propia, que nos asegura trabajo digno, atención médica, y vacaciones en los centros turísticos en la luna ya que Marte es para pudientes.
Prendo mí PC. Y pienso en mi biblioteca lo que era cuando ingrese y lo que es ahora muchos cambios surgieron en ella y en la sociedad ingrese con 45 pirulos con unos deseos de dejar bien sentada la profesión. Era pequeña con la mitad inventariada y el resto para inventariar, los chicos como pajaritos se congregaban en ella llenándola de ruidos, ensuciando todo a su paso torpe o delicado según sea niño o niña, siempre buscando el desafió , el limite, en las horas áulicas algunos docentes traían a los chicos para que saquen libros o los lean allí y en un segundo se me llenaban las manos y el escritorio de libros devueltos, la época que los niños no estaban por que estaban en el aula me daba tiempo para catalogar libros nuevos en la base de datos que estrenaba junto con la PC me admiraba la colección que ingresaba en CD. O DVD. Que distinto es hoy….
Miro las paredes limpias, ni un libro, ni un estante, los sacaron en la época del 2010 habría que sobrevivir al frió polar, costo 10 largos años recuperar la información en forma virtual ya que no queda en el mundo, papel impreso, fue otra de las cosas que se dejo en el pasado creo que fue para la depresión del 30 que se dejo de imprimir en todo el mundo las editoriales dejaron a muchos sin trabajo y contrataron informáticos, las menos capacitaron a sus mejores hombres en informática aplicada. Y pusieron todo en Internet por si las moscas.
A mí gracias a Díos, me capacitaron para esta nueva realidad. Aprendí a leer libros virtuales, hacer libros virtuales, bajar de Internet libros virtuales…
Hoy la colección de la biblioteca esta en el ciber espacio para acceder a ella tienen que tener una contraseña entregada por mi.
Me tengo que cuidar de los hakers que me quieren robar la información y destruirla tengo que hacer copias de seguridad que solo yo tengo la contraseña para tener acceso a ella.
Extraño el bullicio que me acompaño por treinta años, hoy la compañía es la música funcional que esta en todo el colegio y ya me canso, ya voy a sugerir que la cambien escucharla me pone nostalgiosa y no me deja trabajar.
Los niños perdieron la risa encerrados en sus casas estudian, no los dejan concurrir a los colegios por que podrían jugar en el patio y la lluvia acida los mataría. Se comunican con otros chicos, conmigo y con otros adultos vía Chat no saben decir malas palabras, para sacarse la rabia y violencia de encima, juegan a la batalla naval en red.
Los profesores tienen sus propias oficinas, lo que antes eran aulas que albergaban a 45 chicos, es hoy una gran oficina.
Cuando estaba en el cursillo para ingresar a la facultad, me hablaron de la diferencia entre biblioteca automatizada y biblioteca virtual, estando en 2º año se repite el tema y ni en mis peores sueños me imagine esta realidad. Que a mis 90 años aún estuviera viva y encima trabajando en una biblioteca virtual, y como la expectativa de vida es de 150 años promedio se alargo la edad en la que pueden jubilarse a mi me faltan 10 años aún y bueno abra que seguir trabajando.-
Mi Biblioteca
por María Isabel Rodriguez